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Historia de Cantona

erick


Published on December 3, 2014

Cantona, descubierta a mediados del siglo XIX por Henri de Saussure, es una ciudad que apenas empieza a ser conocida por el público, aunque desde hace cinco décadas los saqueadores sabían de su existencia. Varios miles de fosas excavadas por éstos quedaron como indicio de la rapiña en esta zona arqueológica, la más grande las localizadas en la cuenca oriental, extensión que comprende gran parte del estado de Puebla. Hoy, después de tres años de restauración, un área de Cantona ha sido habilitada para su visita, mientras los arqueólogos, dirigidos por Ángel García Cook, analizan los materiales escultóricos y cerámicos que hasta ahora se han podido rescatar. Esta ciudad, cuyo desarrollo se dio del 600 al 1000 d.C., tiene un área de 12 km2, y aunque la zona trabajada representa menos de 1%, es una buena muestra de la gran extensión que abarcó. Cantona, rival de Teotihuacán (a la que obstaculizó el paso de mercancías contribuyendo a su declinación), se convirtió en uno de los estados más fuertes del periodo Epiclásico, pero fue abandonada en 1050 debido a cambios climáticos que desecaron la región y a la llegada de grupos chichimecas. Situada entre los 2500 y los 2600 msnm, la llanura en donde se sitúa Cantona es bastante fría y seca. Está limitada al norte por la Sierra de Zacapoaxtla y al oriente por la sierra que inicia en los volcanes Atlitzin y Citlaltépetl y termina en el Cofre de Perote. Los vientos que llegan a esta región, conocida también como llanos de San Juan, arrastran muy poca humedad debido a que el agua de las nubes que ascienden del Golfo de México se precipita de manera abundante en las cadenas montañosas antes mencionadas. En otros tiempos, un sistema de ríos alimentado por los cerros circundantes, hacía de este valle un lugar mucho más fértil, además de que representaba un sitio estratégico, pues dominaba el paso de los mercaderes que transitaban de la cuenca de México hacia la vertiente del Golfo. Una de las mercancías controladas por los habitantes de Cantona fue la obsidiana, extraída en gran parte del volcán Citlaltépetl y trabajada en múltiples talleres de la ciudad. La región en sí tiene una fuerte presencia volcánica, ya que cerca se encuentran el volcán Pizarro y el Cofre de Perote, así como las lagunas de Alchichica y Quechulac, formadas por calderas volcánicas.