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CGordo Susana-Cuentos

Susana


Published on December 3, 2014

CUENTOS IMITANDO A EL CONDE LUCANOR Cuando paseaba por mis jardines me encontré con el consejero real. - Buen día príncipe Arnold- me dijo el consejero - Buen día para usted también consejero- dijo el príncipe Arnold un poco apenado - Siento molestar, pero, ¿está usted bien majestad? - Para mi desgracia no, tengo un pensamiento que no deja de rondarme por la cabeza. – contesto el príncipe Arnold - Si quiere consultarme - su problema, estoy dispuesto a aconsejarle. - Lo que me sucede es que vivo con miedo de perder mis riquezas, mis sirvientes y todo mi poder. Pero en cambio, toda la gente que conozco que no es de sangre real vive feliz y sin preocupaciones. ¿Cómo es posible? - Príncipe Arnold – Para contestarle a esta pregunta me gustaría que escuchase la historia de un búho y de dos gorriones: Era un búho de gran carácter y siempre deprimido, porque tenía miedo de que llegase el día en que no pudiera seguir viviendo en su preciado árbol y de que los gorriones no tuvieran a quien traer comida o proteger durante el día mientras él dormía. Los gorriones siempre estaba felices correteando y volando de un lado a otro y un día lo gorriones planearon una manera para que el búho dejara de sentirse mal y viviese lo que le quedaba. Por la noche, cuando el búho estaba despierto, los gorriones se acercaron a él y le dijeron que todas sus provisiones de comida que tenían almacenada había desaparecido. Cuando el búho se enteró de aquello se enfadó mucho pero los gorriones le hicieron ver que no pasaba nada y que ya recolectarían más comida mañana. A la mañana siguiente los gorriones decidieron devolverle toda su comida para que el búho vea que el nunca será feliz teniendo tanto como él tiene. - Lo que le quiero decir con esto,-dijo el consejero- es que siempre va a tener algún miedo por mucha grandeza que tenga. El príncipe le dio las gracias y desde ese momento valoro más la vida que los objetos o las riquezas. Y por eso es verdad que “No hay grandeza en el mundo que no viva acompañado de una debilidad”