Pensamiento convergente

November 29, 2014  |  By  | 


Neurona espejo ¿Por qué los bebés lloran cuando escuchan a otro bebé llorar? ¿Por qué casi podemos sentir dolor cuando vemos a una persona herida? ¿Por qué sentimos en carne propia los problemas que vive el personaje del libro que estamos leyendo? La respuesta a estas preguntas se encuentra en las neuronas espejo. No obstante, todo comenzó a finales de la década de 1980, cuando dos investigadores italianos realizaron, por azar, uno de los descubrimientos más importantes de la neurociencia social. Estos neurofisiólogos, que estaban estudiando la planificación y el control motor, colocaron electrodos en el cerebro de unos monos. Su objetivo era monitorizar la respuesta neuronal del cerebro de los monos cuando estos realizaban acciones como llevarse un cacahuete a la boca. En cierto momento, uno de los investigadores sintió hambre y se llevó un cacahuete a la boca. En este punto, observó que las neuronas del área F5 del cerebro se activaban, justo como lo hacían cuando el mono era el que comía. Al inicio, los investigadores pensaron que se trataba de algún error pero después de repetir varias veces este comportamiento, se dieron cuenta de que, en efecto, había un grupo de neuronas que se activaban lo mismo cuando era el mono quien realizaba la acción que cuando veía a una persona hacerla. Así descubrieron las neuronas espejo, un nombre muy acertado ya que indica que reflejan el repertorio motor de otra persona. ¿Dónde se encuentran? En un inicio, estas neuronas se apreciaron en el área F5 de la corteza prefrontal pero más tarde también se descubrieron en el lóbulo parietal inferior. Al parecer, las neuronas del lóbulo parietal se encargan de decodificar todo lo vinculado con los movimientos necesarios para realizar determinada acción mientras que las neuronas del F5 se encargarían de procesar el objetivo de la acción. En estudios posteriores se pudo constatar que las neuronas espejo no solo se activaban cuando los monos veían a alguien o a otro animal